El Nanay, un río corrompido

La corrupción que impide expulsar la minería aluvial

Amanecer loretano, quién te pudiera pintar,
con un pincel en la mano, tu belleza retratar.

Imagen obtenida de la publicación: Loreto: destruyen dragas ilegales para extraer oro en el río Napo.

Lea la primera parte de esta serie: El Nanay, un río envenenado

18 de diciembre de 2020. Un militar resultó herido en la pierna, producto de los enfrentamientos y disparos registrados el miércoles pasado, entre los pobladores y las autoridades a cargo del operativo contra la minería ilegal denominado ‘Tahuampas del Nanay III’. El hecho ocurrió en la cuenca del río Nanay, entre los centros poblados de San Juan de Ungurahual y Albarenga, luego de que el equipo Tahuampas destruyera seis pequeñas dragas, un campamento y otros artefactos que eran utilizados para esta actividad ilegal. Radio La Voz de la Selva, Iquitos.

Son ya muchos, demasiados años, que la minería aluvial de oro opera en el Nanay y otros ríos de nuestra Amazonía peruana con total impunidad, afectando la salud de más de medio millón de personas en los distritos de Iquitos, Alto Nanay, Punchana, Belén y San Juan Bautista, de la provincia de Maynas, en Loreto. A la ilegalidad se suma la corrupción que crece en la misma medida que la contaminación.

En el 2020 se calculaban unas 40 dragas, entre grandes y pequeñas, sin mencionar maquinaria pesada removiendo material en cauces antiguos de las cabeceras de cuenca. Para setiembre ya se contaban el doble, 80. Se duplicaron en plena pandemia. Ahora, a inicios del 2021, ¿cuántas existen en la cabecera del Nanay?

Quienes defienden esta actividad, por ignorancia o por intereses puramente económicos, sostienen que puede ser una alternativa de trabajo para la gente del lugar ante el abandono del Estado. Es cierto que los problemas de una economía precaria y desatención estatal en todos los sentidos hacen que los pobladores de las comunidades de la cuenca del Nanay acepten y defiendan a los mineros ilegales que les dan un pequeño ingreso. En la política de la inmediatez, no importa lo que venga mañana, resuelvo hoy.

Pero más allá de una necesaria liquidez económica, la minería ilegal envenena las aguas y peces que consumimos trayendo daños a la salud a mediano plazo, alienta el consumo del alcohol y la violencia, promueve la trata para explotación sexual de niñas y mujeres. La corrupción de autoridades permite que las mafias se instalen en territorios comunales, e incluso los conviertan en “zonas prohibidas” donde los mismos ribereños no pueden circular libremente.

¿Qué ganan los jefes de esas mafias? En el Nanay,  si con cada draga se extrae en promedio 3 Kg de oro al mes, con 60 dragas se extraen 180 Kg de oro mensual.  Si esa cantidad la multiplicamos por todo el año 2020, es decir, 180×12, tenemos 2,160 Kg.  Si un Kg. de oro cuesta a la fecha (febrero 2021) $60 mil dólares americanos, ¿cuánto vale el oro extraído del Nanay? ¡Casi 130 millones de dólares!

El oro llegó a aumentar su valor hasta en un 500% en los últimos 15 años con el consiguiente aumento de actividad extractiva en países como Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. Ecuador y Perú son los países donde más se denunciaron delitos relacionados con extracción ilícita de minerales. El tráfico ilegal del oro promueve también el tráfico ilegal del mercurio (Hg). Y este metal venenoso corre por nuestros ríos causando estragos en la salud de la población amazónica.

El 12 septiembre del 2020, el Estado promulgó el Decreto Supremo N° 150-2020-PCM que declaró a la provincia de Maynas en emergencia durante 60 días, por contaminación de las aguas del río Nanay. Según este decreto, el gobierno regional, gobiernos locales e instituciones públicas y privadas involucradas “deberían ejecutar medidas y acciones de excepción inmediatas y necesarias de reducción del Muy Alto Riesgo, así como de respuesta y rehabilitación, en caso corresponda”. El Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), debía coordinar y hacer el seguimiento de las acciones. ¿Cuál fue la respuesta del Estado? Muchas reuniones, sendos informes, pocas acciones y ninguna solución, tal como se puede ver en el Reporte de peligro inminente N° 121 – 27/11/2020 / COEN – INDECI / 16:30 HORAS (Reporte N° 10).

La Fiscalía Especializada en Medio Ambiente, FEMA Maynas, junto con la Capitanía de Puerto, la Policía,  la Dirección Regional de Energía y Minas, la Autoridad Regional Ambiental (ARA), ha venido realizando varios operativos llamados Tahuampas, a fin de erradicar las actividades de mineros ilegales, la mayoría extranjeros: brasileros, colombianos, norteamericanos y también peruanos que llegan desde Madre de Dios, donde las autoridades están interviniendo seriamente para combatir la minería ilegal.

En estos operativos se rompen dragas, se decomisan cuentas, se investigan cabecillas de las mafias. Sin embargo, los fiscales ambientales de Maynas, Castro y Saboya reconocen que el gran problema  para ejecutar los operativos y eliminar las mafias es la corrupción: los implementos para la minería ilegal y el personal, incluso buzos colombianos, pasan “sin que se vean” por el mismo puesto policial; la deficiente logística, no tienen suficiente combustible y equipos de alta tecnología como poseen los grupos delictivos. Hay “orejas” que avisan de los operativos, los mineros huyen y todo queda fondeado. La tipificación penal que existe no es suficiente, ya que los mineros ilegales fácilmente son liberados si no los encuentran en flagrancia. Los extranjeros que dirigen las mafias no pueden ser detenidos, puesto que las investigaciones duran 4 semanas. Si en ese tiempo no se ha obtenido la identificación de los capos, se archivan y cierran las carpetas fiscales.

¿Por qué no se puede controlar a los extranjeros que se han instalado en el Nanay para la minería ilegal? ¿Quiénes son? ¿Cuál es su estatus migratorio? ¿Todos los conocen y nadie los ve? ¿Cuáles son sus vínculos con el narcotráfico?

¿Cuál es la ruta de investigación  y acción contra las mineras ilegales? ¿Dónde se amarran las manos de los responsables de su erradicación con nudos indestructibles? ¿En qué momento el brillo del oro los ciega? ¿Dónde están los candados que impiden abrir la puerta de las mafias?

Si las mafias  tienen alto nivel tecnológico, ¿cómo el Estado no puede tenerlo también? ¿No tiene dinero el GOREL? ¿Los gobiernos locales?

Demasiadas preguntas para quienes no quieren responder o les interesa que las cosas queden como están. La ciudadanía sigue esperando los controles de contaminación del mercurio, Hg, en personas a cargo de la DIGESA (Dirección General de Salud); el control de metales pesados en los peces de alto consumo humano de parte del Organismo Nacional de Sanidad Pesquera (SANIPES). Algunas comunidades como Diamante Azul y Ungurahual no están de acuerdo con la minería ilegal, ¿qué apoyo están recibiendo del Estado? ¿Cuál es el avance de los proyectos de FONCODES para Manacamiri y Samito? ¿Qué acciones ha tomado el Ministerio de la Mujer para proteger a las pobladoras de las mafias de trata?

Loreto sigue en emergencia por la contaminación de las aguas del río Nanay. La gravedad de la pandemia del Covid ha ocultado el problema, pero ahí está. Veneno silencioso el mercurio, callado por la corrupción.

Tachi Arriola Iglesias

2 comentarios sobre “El Nanay, un río corrompido

  1. Muy buen artículo desarrollado por Tachi Arriola, que grafica la situación de la principal fuente de agua de la Capital de la Región Loreto, Iquitos y la actitud tanto de la población directamente impactada como de los gobiernos y entidades públicas .
    Elementos que podrían considerar en sus agendas los postulantes al proceso electoral.
    Felicitaciones y muchas gracias.

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